El Dr. Pablo Gallo González y la reconstrucción clínica de la cirugía vascular contemporánea.
Por Ehab Soltan
HoyLunes – Durante décadas, la cirugía vascular ha sido definida —y en muchos casos limitada— por un lenguaje mecánico: flujos, presiones, válvulas, estenosis. Un vocabulario preciso, sin duda, pero peligrosamente incompleto. En ese marco, el cirujano aparece como un técnico altamente especializado que corrige fallos estructurales en un sistema de conducción. El problema es que el cuerpo humano «no es un sistema hidráulico», y la enfermedad vascular rara vez es un fallo aislado.
El Dr. Pablo Gallo González pertenece a una generación de cirujanos que no niega la técnica, pero se niega a obedecerla como dogma. Su mirada clínica —especialmente en patologías venosas complejas como la insuficiencia venosa pélvica— cuestiona una idea profundamente arraigada: que la vena enferma sea siempre la causa, y no la consecuencia.
Este artículo no pretende resumir una entrevista. Pretende «ordenar una visión clínica» que, de tomarse en serio, obliga a repensar la angiología como disciplina.

El límite del paradigma hidrodinámico
La enseñanza clásica de la cirugía vascular se apoya en un modelo hidrodinámico heredado del siglo XX: si hay dilatación, hay fallo; si hay reflujo, hay patología; si la imagen lo muestra, la indicación es intervenir. El Dr. Gallo no discute la utilidad de este modelo, pero sí su «pretensión de suficiencia».
En patologías como la insuficiencia venosa pélvica, ese paradigma produce un error de base: confundir el «órgano diana» con el «origen del proceso». La dilatación venosa, explica, puede ser una respuesta adaptativa a estímulos persistentes —hormonales, inflamatorios, biomecánicos— y no el defecto primario. Embolizar una vena sin comprender ese contexto equivale a silenciar un síntoma sin escuchar la enfermedad.
Aquí aparece una de sus ideas más incómodas para la cirugía tradicional: el éxito técnico puede coexistir con el fracaso clínico. La imagen mejora, el paciente no.
Este planteamiento conecta con una literatura creciente que cuestiona la correlación directa entre hallazgos radiológicos y sintomatología clínica en patología venosa compleja.
El vaso como tejido vivo, no como estructura pasiva
Uno de los aportes más relevantes del pensamiento del Dr. Gallo es su insistencia en redefinir el vaso sanguíneo. No como un tubo deformable, sino como un «tejido dinámico», neurosensible y biológicamente activo.
La pared venosa responde a estímulos hormonales, expresa receptores inflamatorios, interactúa con el sistema nervioso autónomo y se ve afectada por alteraciones del tejido conectivo. Ignorar esto conduce a una medicina fragmentada que trata venas “correctas” en pacientes que siguen enfermos.
Este enfoque se alinea con el concepto de «endotelio como órgano funcional», ampliamente desarrollado en la investigación vascular contemporánea.

El error de aislar lo vascular del cuerpo que lo habita
En la práctica clínica diaria persiste una separación artificial entre el sistema vascular y el resto del organismo. El Dr. Gallo identifica aquí varios errores estructurales:
La minimización del factor hormonal, especialmente en mujeres. Estrógenos y progesterona influyen directamente en la distensibilidad venosa y la permeabilidad capilar. Ignorar ciclos hormonales, embarazo o terapias hormonales conduce a recidivas mal interpretadas como “fallos técnicos”.
«La desconexión entre inflamación y patología venosa«, cuando la disfunción endotelial es un fenómeno inflamatorio reconocido.
La negación del contexto sistémico, donde entidades como la hiperlaxitud, las disautonomías o ciertos trastornos digestivos forman parte de un mismo terreno biológico.
Desde esta perspectiva, la patología venosa deja de ser un diagnóstico aislado y pasa a ser una «expresión vascular de un desequilibrio sistémico».
Abandonar dogmas: una angiología compatible con la medicina de sistemas
Si la angiología quisiera alinearse hoy con una medicina de sistemas —y no de compartimentos—, el pensamiento del Dr. Gallo sugiere abandonar tres dogmas:
1. Imagen no equivale a enfermedad: una vena dilatada en reposo no es diagnóstico sin contexto clínico.
2. Tratamiento único no equivale a solución: la cirugía es una herramienta, no una respuesta universal.
3. Especialidad no equivale a aislamiento: sin integración real con otras disciplinas, los resultados son frágiles.
Este enfoque multidisciplinar no es una moda, sino una necesidad respaldada por modelos clínicos complejos.
Más allá de la técnica: una ética clínica
Lo más relevante del enfoque del Dr. Pablo Gallo no es que proponga operar menos, sino «operar con más sentido». Su visión plantea una ética clínica donde la técnica está subordinada a la comprensión profunda del paciente como sistema.
En este marco, la insuficiencia venosa pélvica deja de ser una patología “difícil” y pasa a ser un «caso límite» que revela las carencias de una medicina excesivamente fragmentada.

‘HoyLunes’ como espacio de pensamiento clínico
Este artículo marca el tipo de medicina que ‘HoyLunes’ aspira a albergar: no la del procedimiento aislado, sino la del «razonamiento clínico complejo», capaz de incomodar dogmas sin renunciar al rigor.
El Dr. Pablo Gallo González no representa una excepción brillante, sino una señal de hacia dónde puede avanzar la cirugía vascular si decide pensarse a sí misma con la misma profundidad con la que interviene.
Y quizá esa sea la verdadera innovación: no una nueva técnica, sino «una nueva manera de mirar al paciente».
Fuentes y lecturas recomendadas
`[1]` Gallo González, P. (2026). Hacia una nueva angiología: el vaso como efector sistémico. HoyLunes Análisis [https://2u.pw/b0z5V]
`[2]`Correlation Between Imaging Findings and Clinical Symptoms in Chronic Pelvic Pain: A Systematic Review
Autores: Scanavini et al. Publicación: Journal of Pain Research, 2021
[https://www.dovepress.com/correlation-between-imaging-findings-and-clinical-symptoms-in-chronic-peer-reviewed-article-JPR]
`[3]` BMJ – Chronic Venous Disease
[https://www.bmj.com]
`[4]` The Lancet. Endothelial Dysfunction and Systemic Inflammation. Accedido en: [https://www.thelancet.com]
`[5]` Journal of Vascular Surgery. Discordance between imaging and clinical outcomes in pelvic venous disorders. [https://www.jvascsurg.org]
`[6]` Nature Reviews Cardiology. The endothelium as a functional organ. [https://www.nature.com/nrcardio]

Sobre el Dr. Pablo Gallo González
Especialista en angiología y cirugía vascular, dedicado al estudio y el tratamiento de patología venosa, arterial y linfática; con más de 20 años de experiencia en el abordaje de la insuficiencia venosa pélvica.
Durante dos décadas ha compaginado su labor quirúrgica en el Hospital Ramón y Cajal de Madrid con el Hospital Ruber Internacional, donde actualmente es el Jefe del Servicio de Angiología y Cirugía Vascular. También es Director de la Unidad de Patología Vascular.
Combina la labor médica con la docencia y participación como ponente y/o moderador en diferentes jornadas de patología vascular, especialmente en la difusión de información sobre la insuficiencia venosa pélvica.
En el 2024 ha sido galardonado por cuarto año consecutivo como mejor cirujano vascular en la prestigiosa lista FORBES.
https://2u.pw/RkxXa
https://www.patologiavascular.com/
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