Se suele decir que los escritores son raros. Y lo cierto es que, si uno se asoma a sus hábitos de trabajo, encuentra pruebas suficientes para sostener la teoría. Desde escribir desnudo hasta hacerlo dentro de un coche aparcado, pasando por dormir de día y trabajar de noche o alinear lápices como si fueran instrumentos quirúrgicos. ¿Superstición? ¿Disciplina? ¿Neurosis creativa?…
Read More




