Valladolid inaugura su primer centro Bahá’í, un espacio para la unidad, el servicio y la espiritualidad

Con presencia en la ciudad desde hace más de 50 años, la fe Bahá’í abre su sede en el barrio de Parquesol con una “vocación profunda” para construir juntos “una sociedad más justa y unida”

Por Jorge Alonso Curiel

HoyLunes (Valladolid)– El pasado sábado 8 de noviembre se inauguró en Valladolid (calle Juan García Hortelano, 43), dentro del programa “Valladolid Plural” creado por el Ayuntamiento y que fomenta la convivencia ciudadana desde el respeto a la diversidad y el reconocimiento de las distintas tradiciones culturales y confesiones religiosas, y con la presencia de concejales, representantes de la Red Íncola, Fundación La Merced Migraciones y la Fundación Pluralismo y Convivencia, el primer centro Bahá’í como un punto de encuentro de servicio a favor de la igualdad y de la construcción comunitaria.

Somhairle Watson: “un nuevo capítulo” en “esta historia silenciosa” de servicio y construcción comunitaria de la comunidad Bahá’í. Fotografía: Jorge Alonso Curiel

“Con el deseo de contribuir al bien común”, como aseguró el presentador del acto y creyente Bahá’í Somhairle Watson, y gracias a la labor de personas desde los años 70 —muchas de ellas ya no están vivas— que pusieron las “primeras piedras”, se han desarrollado durante estos años “actividades educativas, espacios de diálogo y reuniones abiertas” en domicilios particulares, espacios prestados por instituciones privadas o por instituciones públicas como el Ayuntamiento de Valladolid, creando en su entorno “vínculos” con otras entidades sociales y culturales con el fin de promover “esa visión de unidad que se traduce en acción”.

La apertura de este centro, explicó Watson, no es el inicio, sino “un nuevo capítulo” en “esta historia silenciosa” de servicio y construcción comunitaria de la comunidad Bahá’í. Un lugar de convivencia, comunicación y entendimiento en el que cabe cualquier persona, de “cualquier edad, convicción, y religión” donde compartir y participar en “procesos que fortalezcan los lazos de unidad para construir una sociedad más justa”, aseguró.

Además, en el centro se llevarán a cabo actividades educativas, grupos de estudio, encuentros y charlas con el fin de descubrir y “desarrollar aquellas potencialidades innatas” de cada ser humano por el bien de la sociedad, asegurando también que el centro nace con la intención de “ser una lámpara encendida” para contribuir “humildemente” a iluminar y convertirse, con la labor de todos, “en un verdadero laboratorio de unidad y esperanza”.

La concejal Carmen Jiménez Borja, durante su intervención, reafirmó el compromiso institucional con la convivencia y la igualdad entre todas las comunidades religiosas. Fotografía: Jorge Alonso Curiel

“Actitud generosa, positiva y comprometida” en la ciudad

Carmen Jiménez Borja (Valladolid, 1989), concejal del PSOE en el ayuntamiento de Valladolid, que expresó también en su intervención su promesa de acompañamiento y colaboración con esta comunidad, quiso destacar los principios de la comunidad Bahá’í: “La unidad de la humanidad, la igualdad entre hombres y mujeres, la justicia social y la eliminación de todo prejuicio”. Y no dejó de recordar el talante siempre “colaborativo, respetuoso y constructivo” de la comunidad para crear ambientes “que sumen, que construyan”.

No olvidó tampoco apuntar la intervención de los creyentes de esta religión en iniciativas organizadas por el ayuntamiento en la ciudad “con actitud generosa, positiva y comprometida”, con colaboraciones también con otras entidades sociales y culturales, incidiendo en la “claridad y humildad de sus aportaciones” en asuntos tan importantes como la educación como motor esencial de transformación, “sobre la necesidad de formar personas comprometidas con el servicio y sobre la importancia de la espiritualidad” como acceso directo para “la acción social”, y todo para construir una ciudad más justa y unida, donde se normalice con respeto el encuentro interreligioso.

Clarisa Nieva, representante de la Oficina de Asuntos Externos Bahá’í, destacó el valor de la diversidad como fuente de fortaleza para la sociedad. Fotografía: Jorge Alonso Curiel

Un lugar vivo, repleto de alegría y amistad

Por su parte, Clarisa Nieva, representante de la Oficina de Asuntos Externos de la Comunidad Bahá’í y miembro del Patronato de la Fundación Pluralismo y Convivencia, recordó la necesidad de continuar trabajando en la concienciación de que todos los seres forman parte “de una familia humana”, “unidos en la diversidad de nuestras características físicas, de pensamiento, de acción y de ideologías”, con la intención de servir juntos para la cooperación que las ciudades necesitan.

Incluso citó un logro adquirido en los últimos años por la Comunidad y que denota su desarrollo y evolución: el reconocimiento de “notorio arraigo”, un estatus jurídico que permite a las confesiones religiosas en España certificar su presencia destacada y estable en el país, con la posibilidad de establecer acuerdos de cooperación con el Estado, y por el cual los matrimonios Bahá’í son reconocidos de forma civil.

“Este centro es para toda la sociedad de Valladolid”, concluyó, deseando que se convierta en un espacio de atención humanitaria y en “un lugar lleno de vida”, de alegría, paz y espiritualidad “y, sobre todo, de amistad”.

La poeta Rebecca PrzLtzr recita un fragmento de “El Libro de la Certeza”, recordando que la palabra también puede ser oración, encuentro y servicio. Fotografía: Jorge Alonso Curiel

El acto estuvo amenizado, además, por las actuaciones de la poeta Rebecca PrzLtzr, que recitó un fragmento de El Libro de la Certeza, escrito por el fundador del Bahaísmo Bahá’u’lláh; del guitarrista Pakito Álvarez y de Zhinuzh Watson, creyente Bahá’í, quien cantó un texto del libro Palabras Ocultas, escrito también por Bahá’u’lláh alrededor de 1858, texto fundamental de la fe Bahá’í que ofrece enseñanzas espirituales y morales.

Zhinuzh Watson interpreta una pieza inspirada en “Palabras Ocultas”. Su voz, suave y firme, se convirtió en eco de la unidad que el nuevo centro representa. Fotografía: Jorge Alonso Curiel
El guitarrista Pakito Álvarez, con su interpretación sensible, ofreció un momento de introspección musical que acompañó la inauguración con serenidad y emoción. Fotografía: Jorge Alonso Curiel

Sobre el Bahaísmo
La Fe bahá’í es una religión independiente de origen reciente que surgió en el siglo XIX. Su fundador es Bahá’u’lláh (1817–1892), un noble persa que proclamó en 1863 su misión como Mensajero de Dios para una nueva era de unidad y paz mundial. Sus enseñanzas se apoyan en la revelación previa del Báb, quien en 1844 anunció la llegada de un nuevo Mensajero y preparó el camino para el surgimiento de la Fe bahá’í.

Vecinos, representantes institucionales y miembros de distintas comunidades participaron juntos en la inauguración, símbolo vivo del espíritu inclusivo del centro. Fotografía: Jorge Alonso Curiel

La Fe bahá’í sostiene que todas las religiones provienen de la misma fuente divina y que la humanidad atraviesa un proceso de evolución espiritual guiado por revelaciones progresivas. Sus principios centrales incluyen la unidad de la humanidad, la eliminación de prejuicios, la igualdad entre mujeres y hombres, la educación universal y la armonía entre ciencia y religión.

Desde su origen en Persia (actual Irán), la Fe bahá’í se ha extendido a prácticamente todos los países y territorios del mundo. Hoy cuenta con millones de creyentes de diversos orígenes étnicos y culturales, que trabajan en proyectos de desarrollo comunitario, construcción de paz y promoción de la justicia social. Su Casa Universal de Justicia, la institución de liderazgo mundial bahá’í, tiene su sede en Haifa, Israel, en la ladera del Monte Carmelo.

Jorge Alonso Curiel. Periodista, redactor, escritor, crítico cinematográfico, fotógrafo. Licenciado en Filología Hispánica. Socio del Círculo de Escritores.
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