Revisar las heridas del ayer para romper los moldes del presente: por qué sanar exige cuestionar las certezas que construyeron nuestra historia.
Por Ester Rodríguez
HoyLunes – A lo largo de la vida aprendemos, crecemos y evolucionamos. Por el camino, los sucesos y los actos de quienes nos rodean nos marcan, para bien o para mal. La sociedad nos invita constantemente a avanzar, a dejar el pasado atrás, pasar página y seguir adelante. Pero, cuando se acumula demasiada negatividad y malas decisiones, ¿y si la única forma de reconducir nuestra vida y avanzar exige desmantelar el pasado?
Porque lo que nos sucede en la infancia lo interpretamos a nuestra manera y queda impregnado en nuestra mente como verdades absolutas. Como afirmaciones negativas sobre nuestra inteligencia, nuestras capacidades o nuestro aspecto físico…
Sin darnos cuenta, nos metemos en un molde que contiene nuestras verdades, creencias y limitaciones personales y no nos atrevemos a probar otro diferente.
Las experiencias vividas de adulto que no salen bien parecen confirmar las creencias de que no somos suficientemente buenos o de que volveremos a fallar. Sin darnos cuenta, nos metemos en un molde que contiene nuestras verdades, creencias y limitaciones personales y no nos atrevemos a probar otro diferente.

Las relaciones con algunas personas pueden complicar todavía más la situación. Cuando aparece el conflicto, nos dejamos arrastrar por viejas heridas y actuamos según nuestras creencias negativas. Esto puede provocar que tomemos malas decisiones o que simplemente las relaciones fracasen.
Ese conjunto de experiencias deja unas cicatrices invisibles que no queremos detenernos a mirar de frente durante mucho tiempo. Al fin y al cabo, nos enseñan que no hay que quedarse ahí, que es negativo. Tenemos que superar una ruptura, una pérdida personal, la bancarrota de un negocio… y si no lo hacemos de forma ágil consideran que somos personas débiles, sin recursos personales o que no le ponemos ganas.
Al acumular muchas decepciones nos damos cuenta de que no podemos seguir así, que es…

