Joan Romero González y Paco Álvarez Molina analizan los 30 años de retraso de España respecto a Europa y cómo el mercado devoró un derecho constitucional, bloqueando el ascensor social de los jóvenes.
Parte 1: El diagnóstico histórico y la fractura social
“La vivienda no puede seguir siendo un negocio contra el derecho ciudadano”
Joan Romero González y Paco Álvarez Molina analizan las causas históricas de la crisis habitacional y plantean propuestas para afrontarla en el primer capítulo de Conversaciones del Bien Común.
HoyLunes – La vivienda se ha convertido en una de las principales preocupaciones sociales en España. Precios desorbitados, alquileres inaccesibles y una escasez crónica de vivienda pública conforman un escenario que afecta especialmente a jóvenes y familias trabajadoras. Sobre esta realidad gira el primer capítulo de Conversaciones del Bien Común, una nueva serie dirigida por Paco Álvarez Molina, ex Director General de Economía del gobierno valenciano, y organizada por la ‘Asociación Valenciana para el Fomento de la Economía del Bien Común’ en colaboración con ‘Hoy Lunes’.
En esta conversación audiovisual, de 45 minutos, Paco Álvarez dialoga con Joan Romero, catedrático emérito de Geografía Humana de la Universidad de Valencia, para abordar las raíces históricas y políticas de la crisis de la vivienda en España, así como posibles soluciones viables y urgentes.
Durante el encuentro, Paco Álvarez recuerda que el derecho a una vivienda digna está recogido en la Constitución española:
“Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada […] Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho”.
A partir de esa reflexión, Joan Romero sitúa el origen del problema en una “anomalía histórica” que distingue a España de otros países europeos. Mientras las democracias europeas de posguerra impulsaron amplios parques de vivienda pública como uno de los pilares del Estado del bienestar, España acumuló décadas de retraso por la ausencia de democracia durante ese periodo.
“Ese parque público de vivienda que construyen nuestras democracias vecinas… nosotros en ese momento no teníamos democracia. Por tanto, ya vamos con 30 años de retraso”.
El catedrático también señala cómo, tras algunos avances iniciales en los años ochenta, las políticas públicas de vivienda fueron perdiendo peso hasta quedar prácticamente subordinadas al mercado inmobiliario durante la etapa de la burbuja.
“Los poderes públicos desertaron de su obligación de promover vivienda pública, vivienda asequible”.
“El mayor fracaso de la democracia española es no haber atendido convenientemente las crecientes necesidades de vivienda asequible para la población”.
Lejos de quedarse en el diagnóstico, la conversación plantea alternativas concretas para recuperar el papel de las administraciones públicas, ampliar el parque de vivienda asequible y garantizar que la vivienda vuelva a entenderse como un derecho y no únicamente como un activo financiero.
El vídeo completo invita a profundizar en un debate imprescindible para comprender una de las mayores fracturas sociales de nuestro tiempo y descubrir propuestas factibles para afrontarla desde el bien común.

¿Quién es JOAN ROMERO GONZÁLEZ?
Catedrático emérito de Geografía Humana en la Universitat de València. Premio Extraordinario de Licenciatura (1977) y Premio Extraordinario de Doctorado (1983). Tiene acreditados seis tramos docentes y cinco tramos de investigación.
Ha sido profesor en la Universitat de València desde que inició su responsabilidad docente en 1980. Desde entonces ha impartido docencia en las Titulaciones de Geografía, Historia, Ciencias Políticas y de la Administración Pública, y Periodismo. Ha sido también Visiting Scholar en la School of Geography en la Universidad de Leeds durante el curso 1991-1992.
Actualmente imparte la materia Geopolítica y nacionalismos en el Grado de Ciencias Políticas y de la Administración en la Universitat de València. También docente en el Master del Departamento de Geografía Técnicas para la Gestión del Medio Ambiente y el Territorio.
Durante los últimos años, ha centrado su actividad docente e investigadora en el campo de la Geografía Política, Políticas Públicas, Estructura del Estado, nuevas formas de Gobernanza territorial y cambio climático y políticas públicas en el mediterráneo ibérico.
En el ámbito de la docencia ha dedicado especial atención a la edición de textos universitarios como Geografía Humana. Procesos riesgos e incertidumbres en un mundo globalizado (2004) (2007 segunda edición), Las otras geografías (2006 y 2012) y Geografía Humana de España (2017). Entre sus publicaciones más recientes cabe citar La secesión de los ricos, en colaboración con Antonio Ariño (2016) y la coordinación de Geografía del despilfarro en España (2019). Ha prestado especial atención a las fracturas sociales en Europa (De nuevo la Cuestión Social en Europa). Una visión alternativa a la del pensamiento conservador y agenda para la investigación (2013), Sobre las geografías del malestar en Europa (2019), Conflictos territoriales y geografías del poder (2022). También ha prestado especial atención a los modelos de gobernanza en España y el resto de Europa con publicaciones como España inacabada (2006) y Geopolítica y gobierno del territorio en España (2009) y Metrópolis sin Gobierno. La anomalía española en Europa (2023), donde es coautor en el capítulo referido a la Comunitat Valenciana y en las conclusiones generales. Recientemente ha centrado su atención en la relación entre gobernanza y cambio climático en el mediterráneo con trabajos como Cambio climático en el Mediterráneo. Procesos, riesgos y políticas (2022), junto al profesor Jorge Olcina; Cambio climático y territorio en el Mediterráneo ibérico. Efectos estrategias y políticas (2025) del que es editor junto a la profesora Ana Camarasa. Su trabajo más reciente es Desorden global. Notas sobre el mundo que viene (2025), publicado en la colección Ágora de la editorial Tirant lo Blanch.
En su actividad investigadora es autor o editor de 30 libros, de casi un centenar de artículos y capítulos de libro y director de varias Tesis doctorales. Ha sido investigador principal y Coordinador del Proyecto de Investigación financiado por FEDER y Ministerio de Educación y Ciencia (2002-2005) Estrategias de Cooperación Territorial en España, donde han participado cincuenta y cuatro investigadores procedentes de catorce universidades españolas. Ha sido miembro del equipo español responsable del proyecto ESPON. Desde 2006 hasta septiembre de 2007 fue miembro de la Comisión de expertos nombrada por el Ministro español de Administraciones Públicas para elaborar un Diagnóstico y propuestas de reforma de la Administración General del Estado. Ha participado en calidad de experto en el proceso de elaboración y discusión de la Estrategia Territorial de Navarra, Estrategia Territorial de la Comunidad Valenciana y Estrategia Territorial de Castilla-La Mancha.
Su actividad investigadora está centrada en temas relacionados con la Geografía política, gobernanza territorial y ambiental y la organización territorial del Estado. En los últimos años ha centrado su interés en la gobernanza metropolitana en España y en Europa y la relación entre gobernanza y cambio climático. Ha coordinado un proyecto de investigación sobre ‘Geografía del despilfarro en España’ y ha participado en el proyecto internacional Métropol coordinado por la profesora Nacima Baron (Université Paris-Est Marne-la Vallé) y en calidad de IC del proyecto nacional coordinado Gobernanza metropolitana en España: institucionalización y modelos. Proyecto del Plan Nacional de I+D METROGOV (PID2019-106931GA-100), coordinado por la profesora Mariona Tomàs. Actualmente ha sido encargado por el Ayuntamiento de València y la Universitat de València para elaborar unas Bases para un Plan Director Metropolitano de la Región urbana de València.
En el ámbito de responsabilidades de gestión relacionados con la educación y la ciencia:
Es miembro de la Cátedra Alfons Cucó de Reflexión Política Europea en la Universitat de València y de la Escola Europea de Pensament Lluís Vives de la Universitat de València.
Es director académico de la colección Tirant lo Blanch Humanidades, así como director de la colección Ágora de esa misma editorial
Fue impulsor y primer director del Instituto Interuniversitario de Desarrollo Local (Universidad de Valencia) desde septiembre de 2005 hasta septiembre de 2008.
Desde 2006 hasta 2021 ha sido director de la Colección Desarrollo Territorial de Publicacions de la Universitat de València.
Desde julio de 2019 hasta diciembre de 2021 ha sido director de la Cátedra Prospect Comunitat Valenciana 2030, auspiciada por la Presidencia de la Generalitat Valencia y la Universitat de València. Desde 2025 es codirector de la Cátedra institucional Cambio climático, territorio y riesgos ambientales en el mediterráneo de la Universitat de València.
Ha sido también Director General de Universidades de la Generalitat Valenciana (1983), Director de la sede de Valencia de la UIMP (1990 y 1991), Director General de Coordinación y Secretario General Técnico del Ministerio de Educación y Ciencia entre 1985 y 1987, Conseller de Educación y Ciencia de la Generalitat Valenciana entre 1993 y 1995.

Francisco Álvarez (Paco Álvarez)
En primer lugar, agradezco enormemente que hayas aceptado participar con La Economía Bien Común en una serie de entrevistas donde abordardemos temas, como: la salud, la educación, el medio ambiente, etc., que hoy en día consideramos que son bastante sensibles en la sociedad y que hemos denominado ‘Conversaciones del Bien Común’ […] Hoy empezamos contigo con el tema de la ‘vivienda’ […], sabemos que estás muy liado… Mi agradecimiento sincero porque de verdad consideramos que eres una persona que tiene criterios sobre este primer tema de la vivienda que vamos a tratar.
Si me permites, y creo que estás de acuerdo conmigo, ocurre que hoy en día hay muchas personas, particularmente jóvenes… que han olvidado o no han leído la Constitución […] Para el tema que vamos a tratar me parece interesante poder empezar leyendo el preámbulo y dos artículos de la Constitución.
El preámbulo dice: “La Nación española, deseando establecer la justicia, la libertad y la seguridad y promover el bien de cuantos la integran, repito, promover el bien de cuantos la integran, en uso de su soberanía, proclama su voluntad de: garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y de las leyes conforme a un orden económico y social justo.
Consolidar un Estado de Derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular.
Proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones.
Promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida».
En consecuencia, las Cortes aprueban y el pueblo español ratifica los artículos siguientes y quiero citar dos, el artículo 47 que dice… todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada.
Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación.
La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.
Y, el artículo 128.1 de la Constitución Española dice: «Toda la riqueza del país, sea cual sea su titularidad pública o privada, queda subordinada al interés general».
A mí me parece útil empezar con esto ahora[…] mi impresión es que la Constitución no se respeta y me parece extremadamente fuerte.
¿Pero qué es lo que hace desde tu punto de vista, que la Constitución que hemos votado todos los españoles no se respete? ¿Cuál es tu opinión sobre esto?
Joan Romero González
Bueno, en primer lugar déjame que os agradezca muy sinceramente, porque en nuestra Facultad de Economía tenemos una tradición, un grupo de economía del bien común … amigos e incluso contribuye en alguna publicación de esa disciplina.
Y creo que[…] cada vez va cobrando más relevancia y más densidad este enfoque, esta mirada centrada en el bien común.
Os agradezco y os felicito.
Y volviendo a la cuestión que planteas […] creo que es un buen inicio, un buen comienzo hacer referencia al preámbulo y a los artículos de la Constitución.
Los padres de la Constitución tenían bastante claro que dedicarle un artículo completo al tema de la vivienda era fundamental y además con dos conceptos muy relevantes. Uno es el de el interés general y otro es el de evitar la especulación por parte de los poderes públicos. Dos mandatos que en algún momento de nuestra historia democrática se han diluido, no se les ha prestado la atención debida.
Nosotros tenemos el problema de la vivienda que como bien sabes, arranca primero de una anomalía histórica que es muy relevante, de hecho explica en buena medida donde estamos ahora. Y es que, mientras el resto de países democráticos de nuestro entorno después de la guerra mundial sitúan en el centro políticas públicas desde el Estado, porque en aquel momento el Estado no era divisivo, las políticas keynesianas no eran divisivas, no estaban sometidas a ningún tipo de oposición por parte de ningún gobierno, pues estos países de nuestro entorno ponen en marcha los pilares del Estado de bienestar y uno de los grandes pilares del Estado de bienestar fue ‘la vivienda pública’.
No hay más que visitar barrios enteros de Viena, de Bélgica, del Reino Unido para ver que hay miles de viviendas — vivienda pública — cuyo alquiler a día de hoy está por debajo de 600 euros. Conviene recordar esto y no perderlo de vista.
Ese parque público de vivienda que construye nuestras democracias vecinas.
Nosotros en ese momento no teníamos democracia. Por tanto, ya vamos con 30 años de retraso. Aunque es verdad que en la época del franquismo la vivienda tuvo un impulso importante. Ya, me hubiera gustado que se hubiera mantenido ese impulso después en cuanto a construcción de viviendas, en el periodo 56-75, se construyeron en España más de 3 millones viviendas (3.200.000).
[…] Primera cuestión, este pilar del Estado de bienestar, nosotros lo empezamos muy tarde. Y en segundo lugar cuando se aprueba la Constitución […] inmediatamente después, los primeros gobiernos socialistas sí pusieron un poco de énfasis.
Me acuerdo de los dos primeros planes, un plan trienal de vivienda y un plan cuatrienal de vivienda, los primeros —en los 80’s—, en realidad, donde la vivienda tuvo un apoyo importante. En algún momento, en los años 90’s, muy al principio de los 90, las políticas públicas en materia de vivienda empezaron a declinar, primero lentamente, luego de una manera ostensible, y cuando entramos en la fase de la burbuja inmobiliaria, todo el esfuerzo se concentró en la construcción de vivienda privada.

“Los poderes públicos, déjenme que utilice el término un poco fuerte, desertaron de su obligación de promover vivienda pública, vivienda asequible, vivienda pública VPO o VPP. Vivienda asequible, en definitiva. Y a partir de ahí, se ha ido generando lo que para mí es «el mayor fracaso de la democracia». Así lo vengo diciendo desde hace mucho tiempo”.
El mayor fracaso de la democracia española es no haber atendido convenientemente las crecientes necesidades de vivienda asequible para la población, para la población joven, a la que se ha unido en épocas más recientes un conjunto, un grupo muy importante de población inmigrante.
Hay que recordar que al día de hoy tenemos 10 millones de inmigrantes, el 20% de la población española, en un nivel equiparable o superior al de países de nuestro entorno, donde también la demanda de vivienda asequible también se le ha añadido la demanda de nuestros jóvenes.
Hay una corte de jóvenes españoles, en torno a 10 millones de jóvenes en la franja de 18 años e inferior a 32. Y […] tenemos 10 millones de inmigrantes. Y hay una presión importante a la que los poderes públicos no le han prestado la atención debida desde hace décadas. Yo diría, sin exagerar, […] desde la segunda parte de los 90’s.
“La vivienda es el centro de los elementos que bloquea la situación del ascensor social porque alarga la edad de emancipación”.
Francisco
Efectivamente, lo que estás diciendo […] Lo que uno se puede preguntar es teniendo la Constitución en la mano, yo creo que cualquier gobierno está en derecho de decir en función de estos artículos “yo puedo, puedo hacer esto o puedo hacer lo otro”, buscando lo que la Constitución dice, pero ningún gobierno desde la época en que tú estás indicando lo hace […] Te quería leer algo que quizá conozcas, que es un artículo que publicó Levante el 5 de abril pasado que lleva por título ‘Cambio climático, vivienda y movilidad metropolitana: El momento de las grandes decisiones’. Y ese artículo lo escribiste tú. Inicias diciendo: “Vivimos tiempos convulsos inciertos, percibimos como nunca la relación directa entre global y local, comprobamos cómo las decisiones de un reducido grupo de perturbados, fanáticos, profetas, autoritarios, dictadores y déspotas que han puesto en marcha una gigantesca y poderosa bola de demolición (metafórica o real), afecta directamente a nuestras vidas cotidianas, a nuestra renta disponible, a nuestro bienestar y no sabemos si a nuestro futuro inmediato”.
Es muy fuerte Joan, y cuidado, lo comparto totalmente, pero precisamente no son esos dictadores, déspotas, autoritarios a los que no somos capaces de hacer frente y, sobre todo un gobierno que tiene en sus manos una herramienta que hemos votado toda la ciudadanía española que se llama Constitución, es decir, en función de la Constitución Española […], el gobierno tendría que aplicarla, pero no, resulta que efectivamente estamos en manos de personas que no la respetan, que no tienen en cuenta esto y es ahí donde, que luego hablaremos un poquito de las diferentes soluciones que tú abordas en este artículo, ciertas vías.
[…] Perdóname que me exprese así, es que tenemos que volver a la Constitución, cualquier gobierno puede brandir eso y decir “oye, que yo estoy operando en función de esto”.
[…] Quiero hacer una pequeña referencia a lo que decías antes, porque yo he vivido en Francia 30 años de mi vida y lo que tú dices, en Francia existen lo que se llama los HLM —que es Habitación de Loyer Modéré—, es decir, “viviendas de alquiler moderado”, es lo que tú dices, es cierto, para dar un ejemplo concreto de algo que yo he vivido.
Pero bueno, volvamos a esta introducción de ese artículo que de verdad voy a conservar. Además abordas otros temas que están relacionados, como evidentemente el cambio climático, la movilidad, etcétera, de la que eres un experto.
Joan
Precisamente con el arranque del artículo… agradezco mucho que introduzcas así […] El momento que vivimos, es un momento de una incertidumbre radical, una escala global en cualquiera de los niveles de la incertidumbre y en contextos como los europeos, España y Europa, que además se le añade a la incertidumbre, un proceso de precarización que se ha ido generando con ocasión de la puesta en marcha de manera rigurosa, intensiva de la globalización de la economía.
Hemos experimentado un conjunto de procesos de precarización de clases medias, capas de población importante que han sido empujadas abajo y hacia los márgenes. Ha tenido efectos muy benéficos en el mundo. Por ejemplo, el Pacífico es hijo de la globalización, China en primer lugar, esta ventana histórica. Pero hay dos territorios del planeta, Europa y Estados Unidos fueron damnificados de este proceso.
Todo por lo que yo decía de adelgazamiento de las clases medias, de precarización de la mano de procesos de industrialización, etc. Eso genera mucha desesperanza…, mucha inquietud, incertidumbre, mucha inseguridad, incluso miedo al futuro.
Y ahí nos encontramos con una situación a la que yo dedico mucho tiempo en mis clases, que es, estas generaciones que están entre los 18-20 y los 35 años, ¿Cómo se ven en el seno de nuestras sociedades y cómo ven el futuro?
Y ahí tiro mano de algunos colegas, como Enzo Traverso — un colega italiano—, que desarrolla una idea que a mí siempre me fascinó “estas generaciones en este contexto viven una especie de presente comprimido, no tienen vínculos con el pasado, como podemos tener tú y yo incluso relatos que nos vinculan con el pasado». Yo moriré pero mis ideas se irán. ¿Recuerdas estas frases? Carecen de estos vínculos con el pasado y no tienen utopías de futuro. De modo que se encuentra una especie de presente comprimido, de presente continuo. Y esto es una situación nueva en las sociedades europeas.
Estas generaciones, que ya son tres, además que han conocido dos grandes recesiones, un par de guerras y una pandemia, se encuentra en una situación que merecería atención preferente por parte de los padres públicos… «esperanza».
¿Cuál puede ser?
¿Cuál debería haber sido?
¿Cuál debe seguir siendo aún a día de hoy el elemento central que proporciona esperanza?
La vivienda. Y voy a decir por qué.
La vivienda «es el centro de los elementos que bloquea la situación del ascensor social» […] porque alarga la edad de emancipación de las familias —los jóvenes de sus familias—. Tenemos en el caso español, «las edades de emancipación más altas de Europa». Los jóvenes no se van hasta pasados los 30, las mujeres se van un poco antes, los hombres tardan más […] jóvenes de 30 años viven con sus padres un 60%. Las chicas un 40% de jóvenes entre 25 y 34 años.
El gasto en renta, renta disponible de los jóvenes para pagar un alquiler en una vivienda está en el 80%, en muchas ciudades y áreas metropolitanas. Cuando cualquier experto te dice que por encima del 30% «no es razonable dedicar más de ese 30% de tu renta disponible a vivienda», sea de hipoteca, sea de alquiler. Bien, en nuestros casos estamos más cerca del 80 que del 50, en el caso español. Eso obliga al retraso en la formación de hogares «porque tú no puedes montar una familia porque no es sensato»[…] y es mucho menos sensato aventurarte a tener un hijo.
Lo cual nos lleva a que seguimos siendo, en «el caso español, uno de los países con la tasa de natividad más baja del mundo, 1,2 hijos por mujer» y la hemos mantenido un poco más de 1,2 por estos 10 millones de inmigrantes que han venido… son los que mantienen un poco el número de nacimientos.
[…] lo que podría poner en marcha el ascensor social es la «vivienda». Y yo creo que es ahí donde los poderes públicos […] Tú como poder público puedes expropiar suelo (art. 47), que es la clave, porque el suelo encarece el producto final, puedes expropiar suelo para hacer vivienda y nadie podría impedírtelo, es una cuestión que puede tener soluciones. Tienen que ser más valientes, más dispuestos. Yo creo que ahora, son más conscientes, por ejemplo, en Valencia, yo percibo que son más conscientes y en otras partes […] hay un gran problema con la vivienda, que hace por ejemplo 5 años […], yo creo que la pandemia marcó un punto de inflexion […] La vivienda es una tema ahora que empieza a estar en la agenda […], cosa distinta es cómo se aborda. En España, el Estado Español tiene un grado de complejidad que no puede abordarse, desde uno de los pilares del Estado, tienen que ser los tres […]
Me quedo con la parte central de tu pregunta […] que en momentos de incertidumbre radicales públicos, tienen más necesidad que nunca de ofrecer seguridades […] proveer vivienda asequible a grupos de población, fundamentalmente jóvenes, pero también sectores de población que […] están en el grupo de renta baja y también grupos de inmigrantes.
Aquí tenemos un grandísimo problema, la democracia española, no solo español el problema, todos los países de Europa. Además tenemos […] 30 años que no cubrimos con el quinto pilar del Estado de bienestar […] Tenemos una agenda democrática muy importante que yo espero ver que se desbloquea en breve, porque esto no tiene que ver con izquierda derecha, esto es una cuestión de generaciones, una cuestión de país. Esto requiere un pacto de Estado, porque «hay hijos de la derecha que no tienen casa, hijos de la izquierda también». Esto es transversal […] no debería ser un tema divisive […] La palabra clave es ofrecer “esperanza” en momentos de incertidumbre radical […] Y, la vivienda debería ser el elemento que mayor garantía y mayor esperanza puede ofrecer a jóvenes que no pueden imaginar su futuro.
Francisco
Estoy de acuerdo contigo. Además, mira, no es el hecho de decir que antes vivíamos mejor o peor. Yo tengo dos hijos de un primer matrimonio, tienen 50 años ahora, y dos hijos de 26 y 25 de un segundo matrimonio.
Entonces he tenido mi propia experiencia y tú lo indicabas, eso me ha hecho pensar. Cuando yo terminé mi carrera en Francia con una licenciatura y luego un diploma de ingeniería informática, con la persona que encontré y con la que empecé un proyecto de vida, podíamos pagarnos un alquiler y empezar un proyecto de vida. Mis hijos mayors, también llegaron con un poquito más de dificultad, pero a poder hacer lo mismo.

Mis hijos pequeños no. Tú has dado ejemplos clarísimos, ¡cuidado! con un porrón de diplomas que tienen, es decir, con una formación que muchas personas cuando tú y yo éramos más jóvenes no teníamos, o por lo menos no había esa mayoría y sin embargo es una contradicción total. Es decir, gente formada. Pero tú has dado ejemplos en los porcentajes, has indicado. Yo vengo del sector económico, el 30 que has indicado es una regla europea y mundial que todo el mundo conoce. Es así que precisamente porque ese 30% se sobrepasó, tuvimos el gran problema anterior de que se le permitía a personas comprar casas cuando no tenían dinero para pagarlas. Y además los créditos se les daba también para que comprasen muebles y se comprasen un coche. Cuando eso precisamente ocurrió, fue cuando hubo lo que hubo.
Pero claro, ahora la situación es diferente […], la habitación […] se ha convertido en un instrumento financiero, que es ahí donde yo creo que sí se podrían tomar también medidas. Es un puro instrumento… bueno, todo hoy en día es un mero instrumento financiero. El trabajador es un instrumento financiero, también. Pero según la Constitución, esto no se debería permitir —que sea un instrumento financiero.
¿Qué es eso de que voy a comprar un edificio entero para echar luego a las familias que están ahí?, echarlas directamente o indirectamente, multiplicando por dos el alquiler, etcétera. Es decir, que hay elementos concretos que están ocurriendo, que normalmente, yo diría una vez más, y volvemos a lo mismo, con la Constitución a la mano, cualquier gobierno, y evidentemente no vamos a hablar aquí ni de derecha ni de izquierda, cualquier gobierno puede decir, “es que esto no está permitido por la Constitución”. Habla de especulación el artículo, entonces ¿Por qué los grandes fondos de inversión compran eso? El objetivo no es alojar, el objetivo es hacer dinero. Y es ahí donde yo creo que también se necesita una voluntad. Aunque es verdad que el tema es complejo […], hay familias que en un momento dado tienen más de una casa porque es un complemento de la pensión. […] Pero es que no tiene nada que ver con el hecho de que yo me compre un inmueble y multiplique por dos los alquileres, etc. No tiene nada que ver una cosa con otra.
Ha habido estadísticas últimamente que lo indican, que hay personas mayores que efectivamente, un porcentaje interesante, tienen más de una casa porque utilizan el alquiler de la otra como complemento de la pensión. Y luego, está el tema también de la distribución. Eso, tú lo conoces más que yo, bueno, en España —de las competencias—, es decir, que este tema de la vivienda, pues claro, está la competencia municipal, está la competencia regional y está la competencia nacional.
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